Unidad especializada en urología mínimamente invasiva asistida por robot. Menos dolor, menos sangrado y una recuperación notablemente más rápida que la cirugía abierta.
En Urosfera tratamos patología prostática, renal, vesical y de suelo pélvico con abordaje robótico. El cirujano opera desde una consola con visión tridimensional aumentada y instrumentos articulados que reproducen el movimiento de la muñeca dentro de un espacio de pocos centímetros.
El resultado clínico es directo: incisiones milimétricas, menor pérdida hemática, control preservador de los haces neurovasculares y alta hospitalaria en menos tiempo.
Solicitar primera consulta
Incisiones de 8 mm en lugar de laparotomía, con cicatriz mínima.
Menor sangrado intraoperatorio y menos necesidad de transfusión.
Preservación funcional: continencia y función eréctil.
Reincorporación a la vida normal en días, no en semanas.
Cuatro brazos robóticos controlados en tiempo real por el cirujano. Ni un solo movimiento es autónomo: el robot traduce, filtra y afina la mano humana.
Endoscopio estereoscópico de alta definición con hasta diez aumentos. El cirujano identifica planos anatómicos y estructuras nerviosas invisibles a simple vista.
Siete grados de libertad, más recorrido articular que la muñeca humana, para suturar y disecar en cavidades estrechas como la pelvis menor.
El sistema escala el movimiento y elimina el temblor fisiológico, convirtiendo un gesto amplio en un desplazamiento submilimétrico.
El cirujano opera sentado, con la mirada alineada con las manos. Menos fatiga en intervenciones largas se traduce en más precisión al final del acto quirúrgico.
Imagen por verde de indocianina para valorar perfusión tisular en tiempo real y delimitar márgenes en cirugía renal conservadora.
Permite supervisión y formación quirúrgica simultánea sobre el mismo campo, con transferencia inmediata del control.
Cada intervención se planifica sobre imagen previa y se adapta al estadio, la anatomía y los objetivos funcionales del paciente.
Extirpación oncológica con preservación de bandeletas neurovasculares y reconstrucción del cuello vesical para recuperar la continencia antes.
Cirugía conservadora de nefronas con isquemia caliente mínima, guiada por fluorescencia para preservar la función renal.
Reconstrucción de la vía urinaria realizada íntegramente dentro del abdomen, sin ampliar la incisión.
Tratamiento endoscópico de la próstata obstructiva de gran volumen, sin incisiones y con retirada precoz de sonda.
Ureteroscopia flexible con láser de holmio o thulium fiber para cálculos complejos, en régimen ambulatorio.
Corrección del prolapso con malla y fijación al promontorio, con resultados anatómicos duraderos y mínima agresión.
Pida una segunda opinión con nuestro equipo. Revisamos su informe y sus pruebas de imagen y le explicamos con claridad qué opciones existen en su caso.
Pedir segunda opiniónUn circuito asistencial claro, desde la primera visita hasta el alta y el seguimiento funcional.
Consulta con el urólogo, analítica, RM multiparamétrica o TC según el caso y biopsia por fusión si procede. Estadificación completa antes de decidir.
Comité multidisciplinar, planificación quirúrgica sobre imagen 3D e intervención robótica con protocolo de recuperación intensificada.
Alta precoz, rehabilitación de suelo pélvico y controles programados de PSA o función renal durante todo el seguimiento.
Desde vigilancia activa hasta prostatectomía radical robótica o terapia focal.
Nefrectomía parcial robótica y ablación en lesiones seleccionadas.
RTU con luz azul, instilaciones y cistectomía robótica cuando está indicada.
HoLEP, Rezum y adenomectomía robótica según volumen prostático.
Láser de holmio, ureteroscopia flexible y nefrolitotomía percutánea.
Prolapso, incontinencia de esfuerzo y disfunción miccional.
Disfunción eréctil, prótesis de pene y microcirugía reproductiva.
Estudio urodinámico, neuromodulación y vejiga hiperactiva.
Me operaron el martes y el jueves ya estaba en casa andando. Esperaba mucho peor postoperatorio del que tuve.
José M.Prostatectomía radical robóticaLo que más valoro es que me explicaron la resonancia imagen a imagen hasta que entendí exactamente qué me iban a hacer.
Antonio R.Nefrectomía parcialLlevaba años con molestias urinarias. La consulta fue directa, sin rodeos, y la solución llegó en una sola intervención.
Carmen L.Sacrocolpopexia robóticaNo. El robot no toma ninguna decisión ni ejecuta movimientos autónomos. Es el cirujano quien controla los cuatro brazos desde la consola en todo momento; el sistema únicamente escala el movimiento y elimina el temblor de la mano.
En prostatectomía radical robótica la estancia media es de 24 a 48 horas. En cirugía renal conservadora suele ser de dos a tres días, siempre dentro de un protocolo de recuperación intensificada.
Depende del estadio tumoral, la edad y la función previa. La técnica robótica permite preservar los haces neurovasculares cuando la oncología lo permite, lo que mejora los tiempos de recuperación. En la consulta le damos cifras concretas para su caso, no promedios genéricos.
Sí. Puede traer su informe de anatomía patológica, PSA y las pruebas de imagen en CD o enlace de descarga. Las revisamos antes de la visita para que la consulta sea resolutiva.
Atendemos pacientes privados y de las principales aseguradoras. Indíquenos su compañía al pedir cita y le confirmamos la cobertura del procedimiento.
Ambas son mínimamente invasivas, pero el instrumental laparoscópico es rígido y trabaja con visión en dos dimensiones. El sistema robótico añade articulación en la punta, visión tridimensional y escalado del movimiento, lo que resulta decisivo al suturar en espacios estrechos como la pelvis.
Reserve una primera visita con nuestro equipo de urología robótica. Revisamos su historia clínica y le planteamos las opciones reales de tratamiento, con sus ventajas y sus riesgos.